Mitos sobre la no renovación de la concesión de RCTV
Abril 1, 2007
Gabriel Gil
Utopía/Asamblea de Socialistas
Cuando se decidió que la decisión de no renovar la concesión de RCTV, para transmitir su señal en señal abierta, no tiene marcha atrás se generó el debate de qué hacer con ese espacio en el espectro radioeléctrico que queda disponible para su uso. Es necesario recordar que ya no queda espacio libre para TV en la banda VHF, la de mejor alcance y este espacio que quedará disponible será el lomito en el espectro radioeléctrico. En este debate, salen a relucir mitos que tienen que ver con la concepción de la comunicación que tenemos, donde nos convertimos en loros de los planteamientos de la derecha sobre el tema y no reflexionamos en el desarrollo de una teoría socialista de la comunicación.
Desmintiendo los mitos y utilizando las experiencias de comunicación en lucha por la liberación, podemos comenzar en la construcción de la teoría socialista en comunicación.
Mito 1: Hay que sustituir RCTV por una televisora que entretenga, ya que quedaría un vacío por la falta de su propgramación.
¿De qué entretenimiento estamos hablando? Cuando se inventó el televisor, llegó primero a las tiendas y locales comerciales, la gente la veía en grupo hasta que se fue desarrollando la tecnología y ahora cada hogar tenía la posibilidad de poseer un televisor en su sala y nació la programación para la familia, separando a las comunidades, por ejemplo, cuando se iba la luz en el barrio la gente salía y compartía en comunidad ya que no había televisor, pero en lo que llagaba la luz nuevamente se metía todo el mundo a su casa a ver la novela. Pero el desarrollo tecnológico hace al televisor más accesible para cada miembro de la familia y ahora nacen los canales temáticos, donde cada uno en su cuarto ve su programación preferida y ahora la familia en la noche, cuando todos llegan del trabajo comparte cada miembro con su canal preferido. ¿Ese es el entretenimiento que queremos?
Si eso es entretener, mejor que no pensemos en eso, nuestra meta es generar espacios para compartir, generar conciencia para la participación, ser la excusa para que toda una comunidad se reuna a compartir y discutir sus asuntos materiales y morales. Es allí donde debemos comenzar, a partir de allí se debe plantear el debate, si comenzamos bajo la premisa del entretenimiento pasivo no llegaremos sino a una mala copia del anterior canal RCTV.
Los medios comunitarios son una herramienta que desde su modelo tienen esa concepción, Catia TVe convoca a no ver la televisión, por lo menos no de la forma que los venezolanos la estamos viendo, de manera pasiva, e incorporarse a producir los mensajes que en ella se transmitan. FM La tribu, radio comunitaria de Buenos Aires, convoca a apagar la radio y a hacerla y así los medios comunitarios son medios para la participación activa y no ese entretenimiento pasivo que muchos repiten constantemente.
Mito 2: Hay que dividir la señal en señales regionales y así se garantizará más partcipación
Lo comunitario no lo da lo limitado de la señal, lo comunitario lo dará el modelo asumido por el medio, donde la programación sea realizada y controlada por las comunidades. Ya existen las TV comunitarias y estas podrán tener una red nacional de televisión donde se construya una televisora participativa con una visión global y una práctica directa en las comunidades. Es una visión muy reduccionista aquella que pretende encerrar a los consejos comunales a sólo discutir los problemas de su comunidad, estos deberán pasar a discutir y decidir sobre temas trancendentales de la nación, y la comunicación comunitaria no debe ser reducida tampoco sino que deberá ir de la mano de la construcción del poder popular como poder nacional y permanente ejercido por el pueblo.
Esa red podrá ser la ventana de la construcción del socialismo, como ejercicio constituyente de la comunicación, desde los consejos comunales que utilizan el medio en su proceso de construcción del poder popular. Los trabajadores desde sus fábricas, los campesinos desde sus tierras, los indígenas desde sus comunidades dando el ejemplo de la vida en socialismo. Lo educativo de este canal de televisión pasa porque se conquiste el habla y la imagen realizada por los oprimidos, lo cultural será esa construcción de la nueva cultura socialista desde los espacios del poder popular.
Pero los consejos comunales serán poder popular sólo cuando se articulen a nivel nacional y comiencen a tomar las decisiones no sólo de sus reivindicaciones locales sino también en áreas como la producción industrial, la producción agrícula, la distribución de bienes y alimentos, los servicios públicos etc. Esta red será una buena herramienta para la construcción de un poder popular nacional.
Mito 3: Se requiere de profesionales experimentados que realicen los programas de esta nueva televisora
Con el avance tecnológico, en equipos para la producción audiovisual, con el desarrollo de tecnología de la información queda desmontado este mito. El manejo de estos instrumentos cada día se hace menos complejo y más bien cualquiera puede hoy tomar una cámara y una computadora y producir un material con tecnología aceptable.
La formación más importante que deberán recibir las comunidades para comenzar a producir será fundamentalmente ideológica, que asegure no repetir los esquemas viejos del capitalismo en forma y contenido. Un profesional no estará excento de repetir viejos vicios en la producción, así que entonces la formación será necesaria tanto para las comunidades como para los profesionales. Porque ambos provienen de una sociedad donde la formación ha estado muy influenciada por la televisión capitalista. Cualquiera puede hacer televisión, incluso los productores audiovisuales.
Entonces pasa a ser la formación uno de los pilares fundamentales de esta nueva televisora ya que garantizaría la inclusión de las comunidades y no solo quedaría a un grupo de eruditos. Esta televisora tendrá que asumirse como Escuela Permanente de Producción Audiovisual Socialista.
Mito 4: La televisión de servicio público es un buen modelo a seguir
Creada en los 60s, fundamentalmente en los estados capitalistas europeos, los canales de televisión de servicio público son un mal ejemplo a seguir en nuestra construcción socialista en la comunicación. Estos canales son creados bajo el modelo del estado benefactor que no era otro que buscaba contener el avance de la izquierda revolucionaria en Europa, ante la prouesta del socialismo de los paises del este europeo.
Estos son canales al servicio de la propiedad privada, que aunque la propiedad es del estado su programación es realizada por casas productoras independientes privadas, que por consecuencia son dependientes de los capitalistas que financian y promueven. En todo caso su avance con respecto a un canal privado es que realiza una repartición del canal a varios empresarios de la comunicación, pero todos reproducen la ideología del capitalismo. Sabemos muy bien que esa democratizació n muere al final debido a la competencia del mercado capitalista que tiende a la monopolizació n.
Otro ejemplo lo tenemos en la PDVSA nacionalizada en 1973, que a pesar de pasar a manos del estado seguía comportándose como una empresa trasnacional con una autonomía de su verdadero dueño que era el pueblo y una dependencia total del imperialismo. Muchos venezolanos no se dieron cuenta de esto hasta el sabotaje petrolero de 2002-2003, realizado por sus gerentes ante la intención del Gobierno Bolivariano de convertirla en un instrumento de desarrollo social y económico del país.
Pasó lo mismo con Venezolana de Televisión, simplemente era la televisora que compraba los programas con dinero del estado para revenderlo a menor precio a los canales privados. Se utilizaría entonces VTV como la televisora subsidiaria de las televisoras privadas.
Mito 5: Todo lo que se haya hecho anteriormente en televisón o comunicación no nos sirve
Hay que tener ojo crítico, para ir construyendo la nueva comunicación socialista pero esto no quiere decir que avances, descubrimientos y métodos desarrollados en el pasado deban descartarse sin siquiera estudiarlas. Dijimos que la formación era fundamental en esta nueva televisora y esto pasa por una formación profunda que rescate lo anteriormente desarrollado y analice sus resultados. Debemos aprender de errores del pasado para no repetirlos.
Durante la revolución rusa se desarrolló el cine, desde una perspectiva socialista de la cual podemos sacar mucho provecho a la hora de pensar en nuestra propuesta, de la revolución cubana también tenemos propuestas más cercanas a la realidad latinoamericana al igual que otros planteamientos de distintos países. Los planteamientos que se hayan realizado en función de desarrollar audiovisuales desde las comunidades deberán ser utilizados en nuestra construcción.
Mito 6: No se le puede expropiar ningún equipo que posea la empresa 1BC para uso de la señal de RCTV
Los equipos para la transmisión de la señal de RCTV no serán usados de nuevo por la empresa 1BC, ya que no tendrá permiso para su uso en Venezuela. Los equipos de telecomunicaciones son de interés estratégico de la nación y podrán pasar a manos del estado para que sea utilizado en la creación de esa nueva televisora. Lo mismo sucede con la red de microondas que posee este canal.
Mito 7: Propiedad social es la propiedad de este estado solo que con intereses sociales
El presidente fue muy claro al convocar nuevamente al poder constituyente, siendo el poder constituído un estado burgués que todavía se configura de la cuarta república, propiedad social es pertenecer al poder popular, a ese poder constituyente que día a día irá destruyendo el viejo estado. Pensar que una empresa del estado es de propiedad social solo por sus intenciones es como creer que Marcel Granier va a representar los intereses del pueblo de Venezuela. Para ser de producción social el medio deberá a pasar bajo la administració n del poder popular.
Los medios comunitarios no son el poder popular, pero es parte de él y también deberán transformar su estatus jurídico, con los cambios constituyentes para convertirse, no solo de palabra, en medio de propiedad social. Los medios comunitarios son la vía más cercana a la propiedad social, aunque también se tiene planteado la reforma del reglamento de radiodifusión sonora y televisión abierta comunitarias, junto a la ley de telecomunicaciones, así como también las que haya que reformar para crear la figura de propiedad social.
Mito 8: Hacer televisión es difícil.
No vea televisión, hágala. Consigna de Catia TVe que demuestra que es posible usar la cámara, la editora, conocer cómo realizar un reportaje, un documental, una ficción etc. Sólo se necesita una buena razón para hacerlo, y a nuestro entender una revolución es una buena razón y más aun construir una patria socialista. Así que busque la televisora comunitaria más cercana y súmese a esta nuevo modelo comunicacional, que no funcionará si queda en manos de unos pocos.
TOMAR LA PALABRA (…II)
Enero 11, 2007
Es decir, palabra necesaria, arma-herramienta de lucha capaz de iluminar con sus fulgores las zonas más intrincadas del la vida, de los universos interiores y exteriores, luz multi direccional, luz centrífuga y centrípeta hacedora de formas nuevas, venidas de la materia, del tiempo y el movimiento en la producción emocional de todos, la magnificencia misma de la humanidad estremecida con poesía. Palabra con luz de metralla escalofriante, luz de repetición y turbulencia que agita corazones y espasmos. Belleza convulsiva. Palabra magnética que atrae magnificencias al terreno de los hechos. Palabra lumínica que transforme al mundo… que transforme la vida.
Sabemos que hay riesgos como nunca en las circunstancias presentes. Es imposible revitalizar el mundo en que vivimos, es inútil aferrarse a él, es preciso atreverse a cambiarlo desde sus logros mejores. Y eso tiene costos que son hoy por hoy ineludibles. Una vez que hayamos asumido un estado de visión semejante ya no será posible, como antes, confundir la mentira con la verdad.
No es la fuerza de las palabras un medio para acceder a un mundo “ideal, perfecto” dogma de sectarios, sino para salir de uno falso. Para la reclasificación espontánea de las cosas según un orden más profundo y más preciso e imposible de dilucidar mediante la razón de la miseria. Para un orden, organización, sensible e inteligente. Palabras para hacernos comprender no bajo las maneras ordinarias, sino con lenguajes nuevos no exclusivos ni excluyentes, con el filo de nuestra obstinación revolucionaria encarnizada, para que conmocionemos, desequilibraremos el pensamiento hegemónico. Y, sin negar los mejores logros, avanzar desde donde estamos.
En nuestros días es necesario sembrar la palabra revolucionaria por todas partes, impulsar términos nuevos hasta que el espíritu alcance la idea absoluta de la necesidad revolucionaria, en el sístole y el diástole, donde se pondrá en marcha la unidad, no uniforme, de todas las categorías poéticas. Palabras hechas por todos, no por uno, lo mejor es agruparse, no amontonarse, pero no para hacer triunfar intereses individuales, sino para cambiar la vida, las estructuras sociales y la realidad del individuo. Y no serán los poetas quienes hagan la revolución, serán los obreros y los campesinos organizados bajo un programa en el que no estará ausente una táctica y estrategia poéticas aportadas por escritores revolucionarios, poetas llamados a sumarse en la lucha como un guerrero más, bajo crítica y autocrítica permanente, acompañante de los protagonistas y protagonista a su vez.
A las palabras que, son una de las más importantes conquistas de la humanidad, también ha ocurrido el saqueo, la malversación, el robo y la censura para beneficio de unos cuantos y la explotación de la mayoría. Muchos de los mejores logros de las palabras viven secuestrados bajo el imperio de comerciantes que hacen pasar por logro moral su habilidad impune para beneficiarse con lo que es propiedad humana colectiva: la producción del pensar y el saber∑ la Cultura. Maquinarias, medicamentos, tecnología, medios de comunicación, pinturas, esculturas, lenguajes∑ una arsenal de conquistas humanas al servicio de un sector o clase que con violencia administrada (Cultura bélica) saquea y destruye las fuerzas productivas de la Cultura a diestra y siniestra.
No soñemos con palabras plenas y libres en una sociedad enferma. Soñemos la transformación de la sociedad y además la transformación de su Cultura, sus palabras y lenguajes. No se puede (o debe) pensar la palabra, la Cultura y los lenguajes al margen del estado que guarda objetivamente el desarrollo de las fuerzas productivas. No se debe pensar el trabajo de expresarse libremente (incluido el de la Cultura) sin los trabajadores, sus circunstancias, las calamidades que los marcan y las potencialidades liberadoras posibles. No hay tesis coherente sobre la Palabra, si se omiten las condiciones concretas donde se produce y de quienes la producen. Aunque en la concepción burguesa de lenguaje se den cita enunciados con apariencia pluralista, democrática e incluso ?revolucionaria?∑ es necesario establecer que en una sociedad dividida en clases el debate sobre la Palabra es ineludiblemente un debate de clase. Las palabras no son un acontecer abstracto que puede despegarse de las condiciones concretas y las necesidades colectivas. La Palabra sólo se desarrollará sobre sus mejores conquistas, dialéctica y colectivamente, cuando la sociedad logre su emancipación definitiva. Y permanezca armada para defenderse. Mientras tanto los logros impulsados desde las ciencias, artes o tecnologías, hasta hoy privilegio de pocos, son sólo índices de un grado importantísimo pero parcial del desarrollo humano total. Sin un programa político de la Palabra no se pone por eje modificar semejante encrucijada, simplemente es extensión de lo mismo que ya nos ha mostrado su incapacidad para impulsar el desarrollo de las fuerzas expresivas bajo un plan distinto que sea hecho desde una humanidad en sí y para sí. En todos sus significados la producción de una Cultura, palabras. Lenguas y lenguajes no alienados, supone la existencia del trabajo no alienado y la posibilidad de participar libremente que en cada momento. Supone un pie de igualdad en las condiciones de su producción, un acceso irrestricto a las herramientas de producción y la construcción de espacios, medios y modos para la exhibición libre de las propuestas y logros. Pero especialmente supone conciencia de las necesidades puesta en programas legitimados colectivamente para una praxis no sectaria, no iluminista y no burocrática de la creación y recreación de la Cultura.
TOMAR LA PALABRA (I)
Diciembre 28, 2006
TOMAR LA PALABRA
por Fernando Buen Abad Domínguez
para barriodelcarmen.net a miércoles, 15 noviembre 2004
Instituto de Investigaciones sobre la Imagen
www.universidadabierta.edu.mx
En los ejércitos de antes, el militar aprovechaba el tiempo para limpiar su arma y rehacerse de parque. En este caso, como nuestras armas son las palabras, tenemos que estar pendientes de nuestro arsenal a cada momento
(Subcomandante Insurgente Marcos 25 de marzo de 2001)
Denunciemos la barbarie que nos acorrala y devasta, denunciemos los genocidios y la censura donde ocurran. Denunciemos la miseria. Somos testigos, protagonistas y víctimas de una guerra ideológica virulenta empeñada en imponer los valores burgueses más nocivos y aberrantes. Padecemos el gran embrollo de las mafias mercantiles trasnacionales. Se censura y asesina al espíritu rebelde, sus creaciones, enseñanzas y comunicaciones.
A estas horas la palabra libre debe abrirse para que las gargantas canten tempestades de insurrección bien pensada. Palabra primero ética que estética, ciencia, técnica, artesanía, ancha e irreductible, un arma, una forma superior de lucha con sus imágenes… una „álgebra profunda‰. Un producto de cierto trabajo no alienado purificado y purificante… una alquimia del ser liberado. Palabra que no es mejor o peor que otras, que no es beneficiaria de „iluminaciones‰ o privilegios de especie o clase. Palabra de exteriorización humana donde las formas vibran emocionalmente electrizadas. Palabra capaz de transformar la vida… cambiar al mundo.
Palabra militante de la libertad e investigadora fantástica de la Imagen, rebelde en la práctica. Palabra que habrá de valerse de cuantos medios tenga al alcance para movilizar todos los ejércitos emocionales hacia el triunfo final de la humanidad en contra de todas las opresiones. Palabra transformadora que expanda e inaugure visiones y conciencia de una humanidad sin clases, sin estado, sin propiedad privada.
Palabra magnética que encienda todas las máquinas amorosas para la resolución de los problemas en la vida práctica armada también con poesía para liberar a la humanidad de todo aquello que la aprisiona en los límites de sus necesidades más elementales. Palabra que gozará la vida en todos los poros como una música contraria a la estupidez y la gratuidad. Y si logramos algunas imágenes bellas esas serán las de la Revolución (no las de una secta, no las de una imposición dogmática, no las de una burocracia) Será precisamente poesía donde toma parte otra especie de música intelectual desde el fondo del corazón. Palabra contra el culto de la vanidad salivosa. Contra todo engendro vomitado a destajo en trances de prostitución o cursilería negociables. Palabra contra la palabrería santificada entre genitales insatisfechos con calenturas patrioteras. Contra los retruécanos eyaculatorios de caballeros o niñas sensibleros, se llamen como se llamen, publiquen lo que publiquen, se premien como se premien.
GUERRILLAS DE LIBERACIÓN INFANTIL…
Diciembre 25, 2006
COPLAS A LA POESIA DE LA CALLE
Diciembre 25, 2006
(estos versos los encontré en el disco duro, ni recuerdo quien los escribió)
COPLAS A LA POESIA DE LA CALLE
Poesía de la calle,
Cosa de todos, sin dueño;
Yo te aprisiono un segundo,
Sólo un segundo en mi verso.
Poesía de la calle,
Torna a la calle de nuevo;
De todos sé y de ninguno,
¡Cómo una ramera, verso!








